“Pura basura”: Médicos advierten sobre los peligros de los remedios de internet para el cortisol

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El mercado del bienestar en internet ha encontrado un nuevo nicho de explotación en las hormonas humanas. Diariamente se promocionan suplementos, polvos y rutinas de masajes diseñados supuestamente para “limpiar” el cuerpo del exceso de cortisol y devolver la delgadez al rostro. Este fenómeno preocupa a los profesionales de la salud, quienes observan cómo explicaciones que suenan falsamente científicas confunden a las personas y las alejan de los verdaderos hábitos saludables.

De acuerdo con las advertencias médicas recogidas por BBC News Mundo, las afirmaciones de muchos influencers de belleza y salud con respecto a la “cara de cortisol” carecen de fundamento clínico. El doctor Xand van Tulleken ha calificado estos discursos directamente como desinformación masiva, instando a los usuarios a ignorar los consejos que exigen la compra de productos costosos. El especialista recuerda que la dinámica hormonal es sumamente compleja y no se soluciona con bálsamos o brebajes caseros.

La proliferación de estas tendencias responde a que la desinformación suele apoyarse en una verdad médica distorsionada. Es una realidad científica que los niveles crónicamente altos de cortisol provocan una redistribución de la grasa, concentrándola en la cara y el abdomen, pero este cuadro clínico es el síntoma de un trastorno severo o el resultado de tratamientos médicos con cortisona de largo plazo. El estrés del ciudadano promedio raramente alcanza los niveles necesarios para deformar la fisonomía por sí solo.

Cuando una persona experimenta hinchazón facial por las mañanas o retención de líquidos, las causas suelen ser mucho más mundanas que un colapso endocrino. El consumo excesivo de sodio en las comidas, la ingesta de alcohol la noche anterior o una noche de insomnio severo son los verdaderos responsables en la inmensa mayoría de los casos. Comprar suplementos para el cortisol no tendrá ningún efecto sobre estos factores, resultando en un gasto innecesario de dinero y un riesgo potencial para la salud gástrica.

La endocrinología moderna señala que el verdadero peligro del cortisol alto derivado del estrés social se manifiesta de forma interna. La ansiedad crónicamente elevada, la falta de foco mental, la irritabilidad y el desgaste de las defensas inmunitarias son las verdaderas alertas que deben atenderse. En lugar de buscar una solución estética en el espejo, el enfoque debe orientarse a restaurar el bienestar mental de la persona afectada.

El camino legítimo para estabilizar las funciones de las glándulas suprarrenales involucra un retorno a lo básico. Los médicos aconsejan canalizar la preocupación lejos de los niveles hormonales y enfocar la energía en estructurar una dieta balanceada, realizar caminatas o deportes moderados y establecer una rutina que garantice un sueño reparador. Estas acciones envían señales de seguridad al cerebro, logrando que el hipotálamo normalice la producción de cortisol de forma gratuita y segura.