La defensora de la libertad religiosa que ahora manejará la prensa oficial del Papa
Una combinación de experiencia legal, gestión corporativa de medios y convicción personal es lo que define a Montserrat Alvarado, la mexicana seleccionada por el papa León XIV para ocupar el cargo de prefecta del Dicasterio de Comunicación del Vaticano. Su perfil ha llamado la atención del entorno internacional debido a su firme activismo en las llamadas de “guerras culturales” en Norteamérica, donde fue calificada por la prensa estadounidense como una tenaz defensora de todas las creencias.
De acuerdo con lo expuesto por El Financiero, Alvarado hará historia al convertirse en la primera laica y mujer en asumir la jefatura absoluta de uno de los ministerios del Vaticano sin la co-dirección de un miembro del clero. La transición de liderazgo se efectuará el próximo 1 de noviembre, momento en el que el actual responsable, el italiano Paolo Ruffini, entregará el mando de la entidad.
La trayectoria de la nueva ministra incluye el haber estado a la cabeza de EWTN News, donde coordinó canales informativos en inglés, portugués, árabe, italiano, francés, alemán y español. Adicionalmente, fue la presentadora del programa “EWTN News in Depth”, un espacio dedicado al debate semanal sobre los cruces entre la actualidad de la Iglesia católica, la política contemporánea y las tendencias culturales globales.
Su formación académica está respaldada por una Licenciatura en Ciencias Políticas por la Florida International University y un Máster otorgado por la George Washington University. Durante su paso por el Becket Fund, el equipo legal bajo su entorno cosechó importantes victorias ante los tribunales norteamericanos en favor de sectores desprotegidos y organizaciones benéficas, demostrando su compromiso con la inclusión social y la libertad de expresión.
El dicasterio que ahora liderará Alvarado fue creado originalmente por el papa Francisco en el año 2015 con el propósito de centralizar y optimizar los flujos de información del Vaticano, incluyendo agencias tan importantes como la Imprenta y la Filmoteca Vaticana. Al asumir el reto, la mexicana se mostró entusiasmada y agradecida por el legado de la anterior administración, reafirmando su intención de trabajar con esperanza en favor de la Iglesia.
