Crisis ambiental en el Golfo: Pemex admite culpa y despide a directivos

Compartir

Tras una investigación que incluyó el cruce de datos satelitales y bitácoras marinas, Pemex reconoció que la fuga en un oleoducto de Cantarell causó el derrame que afecta al Golfo de México. El director de la petrolera, Víctor Rodríguez Padilla, lamentó que la información fuera retenida deliberadamente por el personal a cargo de la seguridad ambiental.

Información publicada en El Universal, se informó que en rueda de prensa la ASEA ha iniciado acciones legales contra quienes resulten responsables de este desastre. El director de Pemex explicó que tuvo que recurrir a oficios legales internos para obtener la información que sus propios subordinados le negaban sobre lo ocurrido desde el 6 de febrero.

Es importante señalar que las primeras explicaciones dadas por el Grupo Interinstitucional el 23 de marzo hablaban de causas naturales y barcos no identificados. Estas versiones pretendían eximir a la infraestructura de Pemex de cualquier falla mecánica, a pesar de las alertas ciudadanas en regiones como Pajapan, Veracruz.

Entre las anomalías mencionadas en la rueda de prensa, destaca el retraso deliberado en el cierre de válvulas y la negación sistemática de la fuga cuando el petróleo ya estaba llegando a las playas. La dirección de Pemex calificó estas acciones como una “pérdida de integridad” no solo mecánica, sino ética por parte del personal operativo.

Los funcionarios cesados de sus cargos son el subdirector de seguridad, salud en el trabajo y protección ambiental; el coordinador de control marino, derrames y residuos; y el líder del área de derrames. El proceso administrativo y penal continúa para deslindar responsabilidades sobre los daños que aún se están cuantificando.