Los primeros 20 minutos al sol son los más letales para tu coche

Cars on free parking lot near big supermarket. Canopies to limit the height of cars. Parking spaces for grocery store shoppers. January 7, 2025 - Pula, Croatia

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Existe la falsa creencia de que un coche necesita pasar todo el día estacionado en la calle para ponerse como un verdadero horno, pero la ciencia acaba de desmentir eso por completo. El proceso de calentamiento de un vehículo expuesto a la radiación directa es muchísimo más rápido y agresivo de lo que la mayoría de los conductores pensamos en el día a día.

Siguiendo los datos publicados por Uno TV, la investigación del RACC reveló que los aumentos de temperatura más salvajes ocurren precisamente durante los primeros 20 minutos de exposición al sol. En ese brevísimo lapso, la cabina absorbe la mayor parte del calor, estabilizándose después en niveles altos que varían dependiendo del color de tu pintura.

Durante los experimentos, el carro negro demostró ser una máquina perfecta para atrapar el calor, alcanzando los 80 grados centígrados en puntos clave como el tablero. Su contraparte de color blanco reflejó la luz de maravilla, manteniéndose unos 20 grados abajo, lo que comprueba el impacto brutal que tiene el tono de la carrocería desde el primer minuto.

Este calentamiento exprés es el responsable de que tocar el volante o querer abrocharse el cinturón de seguridad sea una experiencia dolorosa si tu auto es oscuro. El plástico y el metal absorben la energía de volada, por lo que los colores como el negro, gris oscuro o azul marino siempre te van a dar una bienvenida bastante hostil si los dejas al descubierto.

Para evitar este sufrimiento rápido, la recomendación de oro es buscar coches de color blanco, plata o acabados perlados claros. Estos tonos actúan de inmediato reflejando la radiación y frenando ese peligroso subidón de temperatura de los primeros minutos, haciendo que tu regreso al volante sea mucho más relajado y libre de quemaduras.