El impacto del diésel en la canasta básica: El factor transporte

Cuauhtémoc, Ciudad de México. 27 de abril 2026. La presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo en conferencia de prensa matutina en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional. La acompañan: Edgar Amador, secretario de Hacienda; Marco Antonio Martínez, representante legal de Asociación de Sociedades Emisoras de Vales; Alberto Balderas Hernández representante legal de Asociación de Sociedades de Emisoras de Vales; Josefina Martines, representante legal de Edenred México; Iván Escalante, Procurador Federal del Consumidor (Profeco) y Diana Aurora Correa, subdirectora de Diseño Digital y Medios Sociales en la Unidad de Memoria. Foto: Juan Carlos Ramos Mamahua/Presidencia

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Una de las menciones más importantes del anuncio fue el enfoque en el diésel, el motor del transporte de carga en México. Su precio influye directamente en el costo de los alimentos que llegan a los mercados, por lo que reducir las comisiones a partir del 1 de mayo es una medida de protección alimentaria.

De acuerdo con información de El Universal, la reducción de 1.10 pesos por transacción en vales está diseñada específicamente para el sector logístico. Si los transportistas gastan menos en comisiones al cargar combustible, tienen menos presión para subir las tarifas de flete, protegiendo el precio de productos básicos.

Claudia Sheinbaum fue clara: aunque el ahorro por transacción parezca pequeño, cuando se multiplica por los millones de litros que consume el transporte de carga, el impacto es masivo. Esta medida, que arranca en mayo, ayuda a que el precio del jitomate, el huevo o la leche no suba por culpa del costo del combustible.

Hacienda coordinó este esfuerzo para que la banca nacional pusiera de su parte. Al dejar de cobrar el 80% de la comisión total desde el próximo mes, los bancos contribuyen a una estabilidad macroeconómica que beneficia incluso a quienes no tienen un automóvil propio, pero consumen productos transportados.

La vigencia de mayo a octubre coincide con periodos de alta demanda de transporte. El Gobierno monitoreará de cerca que las estaciones de servicio realmente reflejen este ahorro operativo en sus precios finales, asegurando que la solidaridad de la banca llegue efectivamente al bolsillo del pueblo mexicano.